Una buena cura evita infecciones y ayuda a que la piel sane antes. En casa, con higiene y método, se pueden atender muchas heridas con seguridad.
Preparar la cura con higiene
Antes de empezar, lavaos bien las manos, reunid material limpio y buscad un lugar con buena luz. La higiene es la mejor defensa frente a las infecciones.
Limpiar sin dañar
La limpieza suave con suero fisiológico y el secado sin frotar respetan la piel nueva. No conviene retirar costras ni forzar la herida.
Vigilar la infección
- Enrojecimiento que aumenta alrededor de la herida.
- Calor, hinchazón o dolor creciente.
- Mal olor o supuración.
- Fiebre.
Cuándo llamar al profesional
Ante heridas profundas, que no cierran o con signos de infección, es mejor consultar. No todas las curas deben hacerse en casa.
Esta guía es orientativa. Para curas complejas contad con personal sanitario; en Cuidad@Soluciones podemos encargarnos.
Cuidad@Soluciones
976 23 49 49