En cuidados paliativos, comer deja de ser una obligación para convertirse en bienestar. Adaptar la alimentación al deseo de la persona es cuidar.
Comer lo que apetece, cuando apetece
Forzar la comida genera malestar. Es mejor ofrecer lo que la persona desea, en el momento en que le apetece, priorizando su confort.
Texturas y cantidades adaptadas
Platos pequeños, fáciles de tragar y presentados de forma apetecible ayudan más que las raciones grandes.
Hidratación y cuidado de la boca
Pequeños sorbos a lo largo del día y una boca bien hidratada mejoran mucho la sensación de bienestar.
El valor emocional de la comida
Los sabores de siempre y la compañía a la mesa alimentan tanto como el propio plato.
Cada situación es distinta; seguid las indicaciones del equipo médico. Podemos ayudar con la preparación de comidas adaptadas.
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